Llega el verano y nos encanta disfrutar de la playa, de la piscina, del agua y del fresquito con nuestros hijos. En este momento, nos planteamos qué flotadores debemos elegir para garantizar la seguridad del bebé en todo momento, para que el baño no suponga ningún riesgo y para que solamente quede espacio para la diversión.

Para lo más pequeños de la casa, estos chapuzones veraniegos suponen mucho más que entretenimiento, ya que les ayudan a fortalecer sus músculos y a desarrollar su capacidad psicomotriz. Por ello, los flotadores serán un imprescindible en nuestra maleta. En esta completa guía daremos los puntos clave de estos productos.

Lo más importante

  • Los niños se desarrollan en el agua, al mismo tiempo que se lo pasan en grande. Además, el momento del baño fortalece los vínculos paternofiliales y nos hace disfrutar de un momento inolvidable en familia.
  • Siempre debemos extremar la seguridad y la vigilancia en estas situaciones, sobre todo en bebés que todavía no han aprendido a nadar de manera autónoma. Para este tipo de casos, los flotadores se convierten en el mejor aliado de padres y niños.
  • A la hora de elegir cuál será el sistema de flotación más adecuado para nuestro hijo será importante que tengamos en cuenta factores como la seguridad y calidad del mismo, el peso y la edad del niño, los accesorios o la actividad que se va a realizar.

Ranking: Los mejores flotadores del mercado

El verano se nos ha echado encima y puede que no tengamos demasiado tiempo para comparar entre diferentes modelos de flotadores y encontrar el ideal para nuestro hijo. Con el objetivo de facilitar esta búsqueda, hemos seleccionado los cinco mejores sistemas de flotación que ofrece actualmente el mercado.

Puesto n° 1: Intex – Flotador hinchable circular para bebé – de 6 a 12 meses

Con este flotador circular, los bebés de entre seis y doce meses se lo pasarán en grande de una manera cómoda y segura. Tiene un diámetro de 70 centímetros y cuenta con un asiento con respaldo en el interior para que el peque mantenga siempre una posición correcta durante sus chapuzones en la piscina o en la playa.

Es hinchable y tiene cuatro cámaras de aire diferentes, una para sección del flotador. Está fabricado con vinilo, un material muy resistente, e incluye un paquete para reparar cualquier pequeño pinchazo o poro producido por el roce. Soporta hasta un máximo de 11 kilogramos y es de un color amarillo muy llamativo.

Puesto n° 2: Aitsite – Manguitos de discos flotantes para niños – 6 piezas

Estos discos flotantes están fabricados con espuma de EVA (etilvinilacetato), un material con una gran capacidad de flotación que no absorbe el agua. Son ideales para los niños cuando empiezan a aprender a nadar, ya que se sujetan a la perfección en brazos hasta los 16 centímetros de diámetro (6,3 pulgadas).

Además, resultan muy cómodos gracias al elástico que hay en el interior de los discos, que también evitan que se deslicen y se salgan del brazo del bebé. Son capaces de soportar hasta 60 kilogramos dentro del agua. El paquete incluye seis discos de tres colores diferentes (azul, amarillo y rojo) y una bolsa muy práctica para transportarlos.

Puesto n° 3: Fred’s Swim Academy – Flotador de aprendizaje de natación para bebés

Este flotador es ideal para la habituación temprana en el agua y para que los más peques aprendan los movimientos correctos de las piernas. Está diseñado para bebés con pesos entre los 6 y los 18 kilogramos. Es completamente seguro, ya que cuenta con un cinturón de seguridad regulable que evita que el niño se vuelque.

Además, la posición en la que el bebé quedará colocado es la ideal para nadar y le permite una movilidad total de los brazos y las piernas, así podrá ir acostumbrándose. Sus almohadillas inflables están fabricadas con PVC (policloruro de vinilo), un material muy resistente que evita el deslizamiento.

Puesto n° 4: Aqua Speed – Cinturón de flotación ajustable para niños

Los cinturones de flotación son muy prácticos para las primeras aventuras en el agua de forma autónoma de niños entre tres y seis años. Este cuenta con cinco bloques de espuma EVA (etilvinilacetato) que se pueden ir retirando a medida que el peque va cogiendo soltura y aprendiendo a nadar por sí solo.

Soporta un peso desde los 18 hasta los 30 kilogramos, un rango suficiente para que se pueda utilizar durante varios años. Además, se puede ajustar la longitud de la correa para adaptarla al crecimiento natural del niño. Incluye un cierre con hebilla muy resistente que evita que se desabroche mientras se está utilizando.

Puesto n° 5: Sevylor – Manguitos para bebé con dibujo

Estos manguitos cuentan con una parte frontal de seguridad, lo que los convierte prácticamente en un chaleco salvavidas. Se cierran con una hebilla en la espalda, para evitar que el niño pueda abrirlo, y es ajustable a diferentes tamaños, lo que aumenta su durabilidad. Su diseño permite la libertad de movimientos para que el peque se divierta.

El tejido de poliéster exterior es muy suave, por lo que no crearán roces ni reacciones en la piel. Son muy fáciles de colocar, el bebé únicamente tendrá que levantar los brazos, y no necesitan hincharse. Resultan adecuados para niños entre los dos y cinco años, con un peso máximo de 30 kilogramos.

Guía de compras: Lo que debes saber sobre los flotadores

Si es el primer verano con nuestro bebé, puede que nos surjan dudas acerca de los flotadores o artículos de seguridad con los que debemos contar para ir a la playa o a la piscina. También es posible que la indecisión surja porque queremos innovar con nuevos productos. Sea como fuere, hoy respondemos a las preguntas más frecuentes sobre estos sistemas de flotación.

Lentes de baño

El uso de flotador no sustituye la supervisión adulta.
(Fuente: Mark Bowden: 33604631/ 123rf.com)

¿Qué es un flotador y cuáles son las ventajas y desventajas de utilizarlo?

Los flotadores son instrumentos fabricados con anime, corcho o láminas de plástico insumergibles que sirven para mantener a flote tanto a niños como a adultos. El uso de este tipo de sistemas de flotación en los más pequeños cuando empiezan sus aventuras en el agua proporciona grandes ventajas e inconvenientes, entre los que encontramos:

Ventajas
  • Mantienen a flote a los niños
  • Aportan seguridad durante el chapuzón
  • Se encuentran en varias formas y tamaños
  • Pueden ser de aire o sólidos
  • Tienen un precio reducido
Desventajas
  • Existe riesgo de que el bebé se mueva y no funcionen correctamente
  • No evitan que un adulto deba supervisar en todo momento

Aunque los beneficios que nos aportan los flotadores son numerosos, en este caso debemos prestar más atención a las desventajas. Es importante que tengamos en cuenta que no podemos dejar al niño solo en ningún momento, aunque lleve puesto el sistema de flotación, ya que puede moverse. Además, tendremos que elegir uno que resulte cómodo para el bebé.

¿Qué tipos de flotadores hay?

Si hablamos de sistemas de flotación infantiles, encontramos cinco grandes tipos principales: los flotadores convencionales, los manguitos, las burbujas, los churros y, la última revolución, los bañadores con flotador. Los cuatro primeros son los más conocidos y los que se utilizan habitualmente, siempre dependiendo de la edad y las necesidades de cada niño.

Así, si tuviéramos que establecer un orden cronológico de uso según el bebé va creciendo y aprendiendo a nadar, sería: flotador con braguita (para sujetar las piernas y evitar que se cuele por el agujero) > burbujas > manguitos > churro. Los bañadores con flotador incorporado son ideales para la playa o espacios más grandes.

Noemí SuriolDirectora del centro Lenoarmi

«Entre los 4 y los 6 meses es la mejor edad para que el bebé empiece a reconocer la flotación y aprenda a flotar».

Flotadores, manguitos o burbujas: ¿Cuál es el más adecuado para mi hijo?

Cuando tenemos tantos tipos diferentes entre los que elegir, no siempre es fácil saber cuál es el que más nos conviene. Por ello, esta es una de las preguntas más frecuentes que nos hacemos los padres a la hora de decantarnos por uno u otro tipo de flotador para nuestro hijo. Y el problema es que no existe una respuesta única. La elección dependerá diversos factores:

Flotadores clásicos Manguitos Burbujas
Material Plástico Plástico/polietileno Plástico/polietileno
Seguridad ** *** ***
Durabilidad * *** ***
Movilidad *** * ***
Rango de edad Menor de 3 años (si no cuenta con braguita central) Entre 0 y 4 años Menor de 4 años
Ventaja  Existen muchos modelos diferentes y se pueden utilizar durante muchos años Son muy seguros, es prácticamente imposible que se salgan del brazo Garantizan la flotación y ayudan en el aprendizaje de la natación
Desventaja Solo permite flotar de forma circular No son útiles para aprender a nadar porque no permiten el movimiento natural de los hombros No permite posiciones laterales, por lo que el niño debe controlar la respiración 

Hemos podido comprobar cómo cada uno de los tres tipos de flotadores tienen sus ventajas y desventajas, además de estar diseñados para unas determinadas situaciones. Con todo, el más adecuado para nuestro hijo será el que cumpla los requisitos que necesitamos en cada momento. No tenemos que quedarnos solo con uno, podemos ir probando los diferentes modelos.

¿Cómo se deben utilizar los flotadores infantiles?

Puede parecer más que evidente, pero, para realizar un uso correcto de los flotadores infantiles debemos seguir minuciosamente unos sencillos pasos. Y aunque no tengan ningún misterio, de esta manera mantendremos a nuestro bebé seguro y podremos disfrutar el baño sin riesgos. ¡Coge papel y lápiz, que allá vamos!

  • Inflar el flotador: este paso solo será necesario en caso de utilizar un flotador de plástico, ya que los de polietileno no requieren inflado. Debemos comprobar siempre que no existe ninguna fuga que provoque que se deshinche mientras se utiliza.
  • Colocación: este aspecto es uno de los más importantes. Es fundamental que sigamos las indicaciones particulares de cada flotador para colocarlo correctamente, de manera que el niño esté cómodo y mantenga su movilidad.
  • Vigilancia: repetiremos una y mil veces que el uso de sistemas de flotación no nos exime a los padres de tener que mantener una supervisión constante sobre nuestros hijos durante todo el tiempo que estén en el agua.
  • Deshinchar y limpiar: (deshinchar únicamente los flotadores de plástico). Por su parte, mantener limpios estos productos es imprescindible tanto para cuidar la piel del bebé como para aumentar la durabilidad del flotador. Lo ideal es que los enjuaguemos con agua dulce después de cada uso.

Además, si el fabricante ha indicado algún tipo de mantenimiento especial, también habrá que tenerlo en cuenta. Son cuatro pasos muy fáciles que debemos repetir cada vez que vayamos a utilizar cualquier tipo de sistema de flotación. Si cogemos esta rutina, estaremos garantizando la máxima seguridad para el peque y una gran tranquilidad para los padres.

Flotador simulando un vehículo

El flotador es importante para los peques, pues identifican que se sienten seguros con ellos dentro del agua. (Fuente: Patryk Kośmider: 84496022/ 123rf.com)

¿Son mejores los flotadores de polietileno o los de plástico?

Cuando hablamos sobre los materiales con los que están fabricados los flotadores siempre hay un claro dilema entre el polietileno o el plástico. Estos dos componentes son los más utilizados porque presentan una alta capacidad de flotación y son bastante resistentes. Sin embargo, hay algunos aspectos en los que se diferencian:

Flotador de polietileno Flotador de plástico
Durabilidad *** *
Flotabilidad En el propio material Se requiere inflado
Diseño Tubo, burbuja o manguitos Varios
Dirigido a Niños Niños y adultos

Como podemos observar en la tabla, no podemos establecer que uno sea «mejor» que el otro. Simplemente, están diseñados con objetivos diferentes. Mientras los flotadores de polietileno son exclusivos para niños por su flotabilidad intrínseca y alta resistencia, los de plástico pueden ser utilizados también por adultos.

¿Qué pasos existen en el proceso de aprendizaje de natación y qué papel juegan los flotadores en él?

Como cualquier proceso de aprendizaje de los niños, existe un proceso determinado que debemos seguir y tener en cuenta para que el peque se sienta seguro en todo momento y pueda avanzar con normalidad. Además, en lo relativo a la natación, el bebé se tendrá que acostumbrar a ese nuevo entorno e ir conociéndolo poco a poco.

  • El peque debe aclimatarse al medio acuático de manera paulatina.
  • Una de las mejores técnicas para que pierda el miedo al agua es abrazarle y hablarle con cariño para tranquilizarle.
  • Con el bebé sujeto por un flotador, podemos pasear por la piscina para que la conozca y le vaya resultando cada vez más familiar.
  • Aunque no entienda lo que es un flotador, debemos enseñarle que es algo que le aporta seguridad.
  • Si llevamos juguetes, el bebé asociará el baño con diversión y será fácil que se relaje.
  • Siempre utilizando un sistema de flotación adecuado, el niño empezará a patalear y a fortalecer sus músculos mientras aprende los movimientos básicos de la natación.
  • Una vez que el peque vea que puede mover los brazos y las piernas de manera autónoma, poco a poco lo iremos alejando de nosotros.
  • Veremos cómo cada vez coge más soltura y se empieza a sentir cómodo en el agua.
  • Ese es el momento ideal para ir poniendo metas que alcanzar: alejarnos y que llegue solito hasta nosotros u otros juegos parecidos hasta que aprenda a nadar por sí solo.

Los flotadores juegan un papel fundamental en todo este proceso, ya que son el instrumento que los peques relacionan con su seguridad en el agua. Es muy importante que fomentemos esta relación porque, cuando crezcan un poco, no se les pasará nunca por la cabeza ir al agua sin su flotador o sus manguitos.

Día de natación en el mar

Los inflables deben de ir de acuerdo a la talla del menor.
(Fuente: Yanlev: 10229023/ 123rf.com)

¿Qué precauciones debemos tomar los padres con el uso de flotadores?

Para asegurarnos de que el peque no está en peligro en ningún momento y que estamos haciendo un uso correcto de los flotadores, los padres debemos tener en cuenta algunos aspectos. Estos consejos constituyen indicaciones de seguridad que es recomendable comprobar antes de la compra de cualquier sistema de flotación infantil.

  • El flotador debe ajustarse a la morfología del niño, de manera que no se caiga durante su uso.
  • Los cierres deben ser lo suficientemente sólidos y seguros.
  • El sistema de flotación debe permitir que el niño se mueva en el agua sin entorpecer demasiado.
  • Los materiales de fabricación deben ser resistentes y no deteriorarse rápidamente con la fricción con la arena de la playa o los bordillos de la piscina.
  • No debe rozar la piel del bebé en exceso para que no queden marcas ni aparezcan reacciones.
  • Es recomendable que tenga un color llamativo que no se camufle fácilmente con el agua.

Estas son algunas de las indicaciones más frecuentes de los expertos en la materia. Si el flotador escogido cumple dichos requisitos, el peque no correrá riesgo y podrá dedicarse únicamente a divertirse, crecer y desarrollarse en el agua. Sobra decir que el bebé debe estar siempre en compañía de un adulto.

¿Existe alguna normativa que regule los flotadores?

Los flotadores se rigen por dos normas diferentes, ya que se consideran tanto juguetes como artículos salvavidas y de flotación. Por un lado, aunque únicamente son considerados como juguetes los flotadores redondos clásicos, deben cumplir los requisitos de la normativa 89/646/CEE y llevar la marca CE (Conformidad Europea).

Por otra parte, en lo relacionado con la fiabilidad de este tipo de artículos, deben ajustarse a la normativa europea de la Normalización Española UNE-EN 13138-3:2015, que recoge los requisitos de seguridad y métodos de ensayo de los flotadores, específicamente de los que cuentan con un asiento y son utilizados por niños.

Criterios de compra

Antes de elegir cuál será el flotador que acompañará a nuestro hijo durante sus andadas acuáticas, debemos tener en cuenta ciertos factores que resultan imprescindibles para tomar una buena decisión. A continuación, te presentamos los cinco criterios de compra principales que debemos revisar en el momento de la adquisición.

  • Seguridad
  • Peso y edad
  • Uso
  • Material
  • Calidad

Seguridad

Sin ningún tipo de duda, la seguridad debe ser el criterio fundamental que nos permita hacer a los padres una primera criba. Cualquier flotador que no cuente con el correspondiente sello que indique el correcto cumplimiento de la normativa de la que hemos hablado antes, no nos vale. En ninguno de los casos.

Es muy importante que seamos estrictos con este tema, ya que de ello dependerá que nuestro hijo pueda disfrutar del baño sin exponerse a ningún riesgo. El agua aporta muchos beneficios a los bebés, pero puede llegar a ser mucho más peligrosa para ellos de lo que nos imaginamos. La seguridad no es un asunto para bromear.

Aleksandr PopovExnadador ruso

«El agua es tu amiga… no tienes que luchar con el agua, solo se necesita compartir el mismo espíritu, y entonces te permitirá moverte».

Peso y edad

Para que los flotadores cumplan su función, deben ser adecuados al peso y a la edad del niño que los va a utilizar. En la mayoría de los artículos encontraremos una señalización por parte del fabricante en la que se indican estos parámetros recomendados. Es importante que prestemos atención a estas indicaciones para elegir correctamente. Te las mostramos en una tabla:

Rango de edad Peso (kilogramos) Tipo de flotador
Mayor a 1 año Hasta 10 kg Ajustado al cuerpo
Entre 1 y 5 años Hasta 18 kg Ajustado al cuerpo
Entre 6 y 12 años Hasta 35 kg Varios

Hay que tener en cuenta que estas indicaciones son generales y pueden variar de un niño a otro. Si tenemos que basarnos en un indicador principal, sería en el peso, ya que el flotador estará diseñado para soportar un máximo de kilogramos. Por ello, lo ideal es preguntar al especialista de la tienda antes de decantarnos por uno u otro.

Uso

Otro de los criterios de compra fundamentales a la hora de hacernos con el flotador de nuestro hijo es pensar para qué lo vamos a utilizar. Por ejemplo, si el objetivo es que el bebé aprenda a nadar, existen sistemas de flotación diseñados especialmente para este fin, con diferentes modelos según avance el aprendizaje del peque.

Sin embargo, si lo que queremos es un flotador para llevar a la playa o a la piscina y disfrutar de un buen chapuzón con el niño, lo ideal, sobre todo en los dos primeros años cuando el peque no tiene casi fuerza, es utilizar sistemas de flotación que cuenten con un asiento para que el bebé esté cómodo y no se caiga.

Material

Como hemos visto antes, podemos encontrar flotadores fabricados con materiales muy diversos, aunque los más utilizados son el plástico y el polietileno por la alta capacidad de flotación que presentan. No obstante, otro de los factores que debemos tener en cuenta en relación con los materiales es la toxicidad.

No podemos olvidar que el flotador estará en contacto con la piel del bebé, que ya puede estar algo irritada por el agua o los productos de la piscina. Por ello, debemos evitar que los artículos que utilicemos contengan sustancias nocivas, como el BPA (bisfenol A), que pueden crear reacciones alérgicas en la dermis del niño.

Pelotas y donas sobre el agua

Son muchas las variedades, diseños y colores para que puedas escoger y captar la atención del niño. (Fuente: Serezniy: 111615224/ 123rf.com)

Calidad

El criterio de calidad reúne todos los mencionados anteriormente. Y que sea el último no quiere decir que sea el menos importante. Para cualquier producto que vayamos a comprar para nuestro bebé, la calidad debe ser uno de los factores más relevantes. Pero es cierto que hay veces en las que es difícil determinar la calidad de un artículo.

Para ayudarnos, podemos prestar atención a las opiniones de los expertos o de otros usuarios del producto. Y, por supuesto, tener en cuenta todas las pautas sobre las que hemos ido hablando a lo largo de la guía. Además, existen ciertas marcas que son sinónimo de calidad por su larga trayectoria en productos infantiles.

Resumen

Pocas cosas nos gustan más a los padres que disfrutar de un buen chapuzón con nuestros peques y refrescarnos en el agua los días de calor. Pero, para que todo sea diversión y el bebé no corra ningún riesgo, debemos utilizar flotadores u otros sistemas de flotación diseñados para cuidar de los niños mientras se bañan.

Además, aunque estos instrumentos nos ayuden, no podemos perder de vista al niño en ningún momento. Existen ciertos factores que nos ayudarán a tomar la decisión a la hora de comprar el flotador de nuestro hijo para que elijamos el que más nos conviene. Una vez hecho esto, ¡al agua patos y a pasárnoslo en grande!

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(Fuente de la imagen destacada: Famveldman: 37158797/ 123rf.com)

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